Citroën C4 Cactus el coche de menor consumo en las pruebas organizadas por “Autopista”

Citroën C4 Cactus el coche de menor consumo

La búsqueda de la eficiencia y la reducción de lo superfluo son clave en la nueva concepción del automóvil que plantea el Citroën C4 Cactus. Esta filosofía no se ha quedado en mera retórica: el modelo que encarna el nuevo posicionamiento de la marca Citroën es el turismo que menos consume en el día a día. Un dato que ha confirmado el Centro Técnico de Motorpress Ibérica, que ha certificado que las versiones equipadas con el motor BlueHDi 100 consumen 4,08 l/100 Km en condiciones de circulación reales*. Estas cifras, que le han hecho merecedor del premio “Autopista.es a la Eficiencia 2016” en los prestigiosos “Best Cars 2016”, son inferiores a las registradas por modelos equipados con mecánicas híbridas.

La obsesión por reducir consumo y emisiones de CO2 se ha traducido en acciones en todos los aspectos del vehículo. Desde la elección de una plataforma compacta y ligera, o el uso de materiales de altas prestaciones, hasta detalles como el capó de aluminio o la elección de cristales batientes en las ventanillas traseras, todos los componentes del Citroën C4 Cactus se han pensado y diseñado para lograr un vehículo fiable, confortable y seguro que no alcance las cuatro cifras en la báscula.

Los 965 Kg del Citroën C4 Cactus han permitido sacar el máximo partido a las nuevas generaciones de motores Euro6, que ponen la guinda en los datos de eficiencia de este modelo revolucionario, con una versión de gasolina con emisiones de menos de 100g CO2/km y una versión diésel con emisiones de sólo 82 g de CO2/km, con un consumo de sólo 3,1 l/100 km.

El Citroën C4 Cactus debe también estos resultados a la eficiencia de la nueva generación de motores diésel BlueHDi. Lanzada en 2013 en el Citroën C4 Picasso, conjuga un bajo consumo y emisiones reducidas de CO2 con una reducción drástica de los NOx: acaba con hasta el 90% de los óxidos de nitrógeno.

Además de transformar los NOx en vapor de agua (H2O) y nitrógeno (N2), dos sustancias totalmente inofensivas, los motores BlueHDi reducen entre un 2% y un 4% el consumo de combustible y las emisiones de CO2 respecto a la anterior generación. Esta aparente cuadratura del círculo se logra gracias a incorporación de un catalizador suplementario, situado por encima del filtro de partículas y denominado SCR (Selective Catalytic Reduction). Justo antes de llegar a él, los gases de escape reciben la inyección de AdBlue®, un líquido compuesto por agua y urea. En contacto con ellos a alta temperatura, el AdBlue® se transforma en amoniaco (NH3) que, al pasar por el SCR, y mezclarse con los óxidos de nitrógeno y el oxígeno, se convierte en vapor de agua y nitrógeno.

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