Volkswagen estrena el Golf GTE con una autonomía eléctrica de 50 km y una híbrida de 939 km

Volkswagen estrena el Golf GTE
Volkswagen es el primer fabricante de automóviles a nivel mundial que puede ofrecer en un modelo todos los tipos de propulsión relevantes en la actualidad. La compañía alemana presenta, como estreno mundial en el Salón Inter¬nacional del Automóvil de Ginebra (del 4 al 16 de marzo de 2014), el nuevo Golf GTE con sistema híbrido enchufable y, de este modo, añade a la gama un quinto tipo de propulsión (motor de gasolina, motor diésel, motor de gas natural, motor eléctrico y propulsión hí¬brida enchufable). El Golf GTE se caracteriza por un consumo medio (NEDC para vehículos híbridos) de 1,5 l/100 km (tasa de emisiones de CO2: 35 g/km ) y una autonomía puramente eléctrica de 50 kiló¬metros; la autonomía total del Golf GTE, con una potencia de 150 kW / 204 CV, es de 939 kilómetros.
GTI, GTD, GTE. El nombre del Golf GTE se encuentra en la misma línea que las abreviaturas GTI y GTD –dos iconos deportivos de la gama Golf. GT significa Gran Turismo, un sinónimo de deportivi¬dad. El primer GTI nació en 1976 para ser el referente de la gama; actualmente es el automóvil deportivo compacto con más éxito del mundo. La «I» del GTI representa la inyección electrónica. El GTD unió la idea GT a partir de 1982 por primera vez con la inyección diésel; había nacido un segundo bestseller GT. En el año 2013 se presentaron ambos deportivos Golf, el GTI y el GTD, en su versión más actual. Ahora, en el año 2014, Volkswagen transfiere, con el Golf GTE, la filosofía GT de la deportividad compacta a la movili¬dad eléctrica.
Golf GTE está propul¬sado por dos motores, un motor sobrealimentado de inyección directa de gasolina de 110 kW / 150 CV de potencia (1.4 TSI) y un motor eléctrico de 75 kW / 102 CV. Estos dos motores se fusionan para alcanzar una potencia total de 150 kW / 204 CV. El Golf GTE alcan¬za una velocidad máxima de hasta 130 km/h en el modo puramente eléctrico. Utilizando la potencia máxima del TSI, el GTE acelera hasta 100 km/h en 7,6 segundos; en circuitos de carreras, el Volks¬wagen alcanza una velocidad máxima de 217 km/h. La velocidad máxima, sin embargo, es un valor secundario. Más interesante resul¬ta el modo en que el Golf GTE logra esta impresionante potencia de aceleración gracias a la alianza entre el motor Otto y el motor eléc¬trico, así como a un par máximo de 350 Nm. La deportividad distin¬gue al «GTE» entre los modelos híbridos enchufables de todos los competidores de su segmento.
Además de su deportividad, el Golf GTE es uno de los automóviles más eficientes a nivel mundial. Los conductores que realicen principalmente trayec¬tos cortos a diario podrán conducir durante semanas de forma pura¬mente eléctrica sin emisiones. Por la tarde se vuelve a cargar senci¬llamente la batería en el enchufe convencional del hogar durante unas tres horas y media (hasta alcanzar la capacidad de carga del 100%) y listo. Si se carga la batería mediante el wallbox (punto de carga doméstico) o se «reposta» en la estación de carga pública, se alcanza la carga de 100% en aproximadamente dos horas y media. Electrizante: gracias a las inteligentes opciones de control del Golf GTE, en trayectos largos los conductores pueden prever que al fina¬lizar el viaje, posiblemente en áreas urbanas, el automóvil se propul¬se exclusivamente mediante el motor eléctrico sin emisiones. Esto quiere decir que el Golf GTE es un vehículo polivalente y dinámico, pero extremadamente eficiente para los largos recorridos y, al mismo tiempo, un vehículo de cero emisiones.
El sistema híbrido enchufable del Golf GTE
Componentes de propulsión. El Golf GTE está propulsado por un motor sobrealimentado de inyección directa de gasolina de 110 kW / 150 CV de potencia (1.4 TSI) y un motor eléctrico de 75 kW / 102 CV. La potencia conjunta de ambos motores es de 150 kW / 204 CV. El motor eléctrico recibe la energía a través de una batería de alto voltaje de iones de litio; la capacidad de esta batería, equipada con una refrigeración por líquido, es de 8,8 kWh. La batería se carga mediante un enchufe de carga situado detrás del emblema VW de la parrilla. La batería pesa 120 kg y el Golf GTE, un total de 1.524 kg. Como caja de cambios Volkswagen emplea un cambio automático con 6 marchas DSG, diseñado especialmente para el empleo híbrido con un embrague triple. Volkswagen ha integrado el motor eléctrico en la carcasa de la caja de cambios. Los demás componentes de la propulsión híbrida son, entre otros, el transformador de potencia (convierte la corriente continua en corriente alterna para el motor eléctrico) y un cargador. Un servofreno electromecánico así como un compresor eléctrico de aire acondicionado aseguran además un fun¬cionamiento óptimo y energéticamente eficiente de los frenos y el aire acondicionado también en el modo eléctrico denominado «Mo¬do-E» –en este caso es el motor eléctrico el que propulsa el GTE exclusivamente.
Un coche eléctrico con sólo pulsar un botón. El Golf GTE puede conducirse en distintos modos que se explican de forma intuitiva. Si el conductor, por ejemplo, pulsa directamente la tecla «Modo-E», se cambia al modo eléctrico y, con él, el GTE se convierte en un vehículo de emisión cero. El GTE alcanza una velocidad de hasta 130 km/h en el modo puramente eléctrico; la autonomía máxima en el «Modo-E» es de 50 kilómetros (con la batería cargada completa¬mente y dependiendo de la temperatura exterior y del estilo de con¬ducción). Con la tecla GTE, el conductor cambia al modo «GTE» del mismo nombre y activa así el lado especialmente deportivo de este nuevo Golf.

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