Imágenes nunca vistas de los componentes de los vehículos obtenidas por los ingenieros de Ford

Imágenes nunca vistas de los componentes de los vehículos obtenidas por los ingenieros de Ford

¿Será la superficie de un planeta desconocido o una gota de aceite? ¿Estamos ante una pintura abstracta o mirando de cerca los más mínimos detalles de una superficie metálica? Las imágenes enormemente ampliadas que ofrece el microscopio electrónico de barrido de Ford pueden hacer que objetos cotidianos parezcan como sacados de otro mundo muy diferente al que el ojo humano puede captar.

“Necesitamos investigar la posibles razones por las que un componente puede no cumplir nuestros estrictos estándares de calidad”, cuenta Roger Davis, del departamento de ingeniería y prueba de materiales de Ford Europa. “En algunos casos, la razón puede ser una anomalía diminuta, algo que puede detectarse tan sólo utilizando un microscopio electrónico de barrido. Este aparato puede ampliar una superficie hasta 200.000 veces, haciendo que parezca algo completamente surrealista, pero para el ojo educado cualquier defecto será rápidamente detectado a estos niveles de aumento”.

El SEM crea imágenes aumentadas empleando para ello electrones en vez de ondas luminosas. El resultado, imágenes en tres dimensiones muy detalladas que se consiguen poniendo muestras en la columna de vacío de a través de una puerta hermética (estas condiciones son fundamentales, ya que los electrones no viajan bien por el aire). La muestra se somete a un haz de electrones que recorre su superficie gracias a una serie de espirales electromagnéticas.

El haz de electrones rebota en la superficie de la muestra, con lo que los electrones reflejados son dirigidos hacia algo parecido a una pantalla de televisión de tubo catódico. En esta pantalla se crea la imagen de la muestra aumentada.

Aunque los resultados suponen una visión impresionante para la mayoría de personas, para los ingenieros que las capturan se trata de un mero subproducto. Tan sólo al examinar componentes a nivel ultramicroscópico pueden los ingenieros de Ford detectar hasta la anomalía más diminuta y hacer posible una respuesta acorde. Esta atención al detalle beneficia de manera natural al cliente, que puede tener la tranquilidad de que cada componente de un vehículo Ford va a haber sido examinado durante la fase de desarrollo del diseño del mismo a niveles que están mucho más allá del alcance del ojo humano. Todo esto ocurre mucho antes de que nadie se ponga al volante.

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