El nuevo BMW M5 con tecnología proveniente de la competición automovilística en el salón del Automóvil de Fráncfort 2011

El nuevo BMW M5 demuestra cómo es posible compaginar altas prestaciones en coches correspondientes a los más altos segmentos automovilísticos con un ejemplar nivel de eficiencia, confirmándose así la calidad del trabajo de desarrollo realizado por los expertos de la marca. El salón IAA 2011 es el escenario seleccionado para el estreno mundial de la quinta generación de este modelo que una vez más conjuga la tecnología proveniente del deporte de competición automovilística con la comodidad de una berlina para el hombre de negocios.

 

Esta lograda combinación redunda en sensaciones fascinantes al conducir. El nuevo BMW M5 tiene un potente motor V8 de altas revoluciones de 412 kW/560 CV, dotado de la tecnología M TwinPower Turbo. Con este propulsor, el nuevo modelo dispone de una imponente capacidad de aceleración constante a lo largo de un amplio margen de revoluciones, cualidad que es típica de los automóviles M. En comparación con el modelo anterior, el nuevo BMW M5 tiene una potencia aproximadamente un diez por ciento superior. El par máximo ahora es de 680 Nm, lo que significa que incluso es un treinta por ciento mayor. Al mismo tiempo fue posible reducir en más de un treinta por ciento el consumo promedio según ciclo de pruebas UE, que ahora es de 9,9 litros a los 100 kilómetros. La potencia del motor V8 se transmite a las ruedas traseras a través de una caja Drivelogic de cambios M de siete marchas de doble embrague. El nuevo diferencial M activo del eje posterior se encarga de repartir el momento de impulsión de manera apropiada según las condiciones dinámicas del coche, por lo que siempre se dispone de una capacidad de tracción óptima en situaciones de conducción muy dinámicas o cuando se conduce sobre calzadas resbaladizas.

 

El diseño del puesto de mando del conductor y, además, el sistema de los mandos contribuyen a que también en el habitáculo del BMW M5 impere el ambiente inconfundible que distingue a todos los modelos M. Las teclas que se encuentran en la consola central de nuevo diseño alrededor de la palanca selectora permiten que el conductor modifique las funciones del propulsor y del chasis según sus preferencias personales y de acuerdo con las condiciones dinámicas del coche. Además de poderse variar las BMW características de funcionamiento del motor y el programa de cambio de marchas, también es factible cambiar la línea característica de la dirección Servotronic M, el mapa característico del sistema de control de la amortiguación DDC, así como el comportamiento del sistema de regulación de la estabilidad DSC que, por su parte, incluye el modo M Dynamic. Asimismo, es la primera vez que el sistema de control M Drive tiene dos teclas. Con estas teclas que se encuentran en el volante se puede activar en cualquier momento un reglaje total que el conductor memorizó antes.

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