Termina la vuelta al mundo en 125 días con tres Clase B F-CELL


El 29 de enero de 1886, Carl Benz solicita en Berlín la patente de su triciclo motorizado. Ese día es considerada la fecha de nacimiento oficial del automóvil. El triciclo motorizado patentado de Benz —el primer automóvil del mundo— es el símbolo por excelencia del espíritu pionero que ha caracterizado desde entonces a Mercedes-Benz.

Como parte de los actos de celebración del 125 aniversario el 30 de enero Mercedes-Benz se dio el pistoletazo de salida a una carrera de fondo hasta ahora única en el mundo: la F-CELL World Drive: la vuelta al mundo en 125 días de tres Clase B F-CELL, primer vehículo con pila de combustible fabricado en serie, y demostrar la capacidad de rendimiento de la tecnología de pila de combustible y su idoneidad para el uso diario.

El itinerario del F-Cell World Drive supuso recorrer 30.000 kilómetros y 14 países de cuatro continentes. Tras tomar la salida el 30 de enero en Stuttgart, tres automóviles con pila de combustible de la Clase B pasaron por París, Barcelona y Madrid, rumbo a Lisboa. El viaje se reanudó en Miami y de allí prosiguió a Los Ángeles y Vancouver. Desde Canadá, la caravana voló a Australia; y de allí pasarán al continente asiático, donde atravesarán China, Kazajstán y Rusia. Y tras 125 días llegaron a Stuttgart el pasado día 2 de junio.

La vuelta al mundo con hidrógeno

A comienzos de los noventa Mercedes-Benz ya experimentaba con la propulsión por hidrógeno. Entonces, la costosa técnica todavía ocupaba por completo un vehículo de 3,5 toneladas. Hoy, todas las piezas se alojan sin problema en los bajos de la carrocería de la Clase B. El hidrógeno se almacena en tres depósitos recubiertos con fibra de carbono e instalados en suelo doble del vehículo, con capacidad para unos cuatro kilogramos de gas, lo que proporciona una autonomía aproximada de 400 kilómetros. Por el tubo de escape solo sale vapor de agua, consecuencia de la reacción del hidrógeno y el oxígeno. Más respeto por el medio ambiente, imposible. El Clase B F-CELL combina una elevada autonomía con tiempos de repostaje cortos, lo que le hace apto tanto para el uso diario en zonas metropolitanas así como para los viajes largos. La pieza clave de este vehículo ecológico es la nueva generación de motores eléctricos con pila de combustible, un grupo compacto, seguro y potente, con plena idoneidad para el uso diario. La pila de combustible genera la electricidad necesaria en el mismo vehículo, a partir de la reacción química del hidrógeno y el oxígeno.

Los vehículos eléctricos exentos de emisiones directas constituyen una de las claves de la estrategia de Mercedes-Benz para una movilidad sostenible. El fabricante de vehículos de alta gama ratifica su liderazgo con tres turismos eléctricos que se fabrican ya bajo condiciones de producción en serie y que destacan por su plena idoneidad para el uso diario: el nuevo Clase A E-CELL, el Clase B F-CELL y la furgoneta Vito E-CELL. El smart fortwo electric drive completa esta cartera de productos única a nivel mundial.

Los clientes esperan vehículos seguros, confortables y potentes que, al mismo tiempo, sean de bajo consumo y respetuosos con el medio ambiente. El principal reto es conseguir vehículos aún más eficientes y limpios sin limitaciones de seguridad ni de confort. Mercedes-Benz apuesta de forma consciente por una estrategia de varias vías en el desarrollo de vehículos cada vez más ecológicos y, en último término, exentos de emisiones: automóviles optimizados con motor de combustión de alta tecnología y sistemas híbridos de propulsión en diferentes niveles de potencia, así como automóviles eléctricos con batería o con pila de combustible. De ese modo puede lograrse una movilidad sostenible con gran diversidad y a un nivel muy alto.

 

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