Mercedes-Benz pioneros construyendo vehículos seguros

Mercedes-Benz es pionera en el desarrollo de sistemas de seguridad para el automóvil. Ningún otro fabricante de vehículos ha dedicado tantos esfuerzos a la investigación ni ha presentado tantas novedades decisivas en este campo. Desde la invención del automóvil en 1886, Mercedes-Benz ha influido considerablemente en el desarrollo de la seguridad activa y pasiva, estableciendo una y otra vez nuevas pautas a seguir. La conducción sin accidentes constituye hoy en día una de las prioridades de los investigadores e ingenieros de desarrollo de Mercedes-Benz.

Muchas de las innovaciones introducidas por Mercedes-Benz se han impuesto como estándar en el sector automovilístico: – desde el habitáculo rígido (patentado en 1951 e incorporado de serie por primera vez en 1959 en los modelos «colas» de la serie 111), el sistema antibloqueo de frenos ABS (lanzado en 1978 en la Clase S de la serie 115) y el airbag (presentado en 1981 en la Clase S de la serie 126) hasta el programa electrónico de estabilidad ESP®, equipado por primera vez en la Clase S Coupé de la serie 140 en 1995. Estos sistemas de seguridad forman hoy parte del equipamiento estándar de los vehículos de la mayoría de los fabricantes de automóviles. Se puede decir que en cada automóvil de la era actual hay un poco de Mercedes-Benz. Y cada nuevo modelo de la marca de la estrella demuestra, con soluciones innovadoras, que la seguridad en los vehículos seguirá siendo en el futuro una de las prioridades de los ingenieros de Mercedes-Benz.

El objetivo principal consiste en seguir reduciendo el número de heridos y muertos en carretera y evitar en última instancia que puedan producirse accidentes. En un comienzo, la investigación de Mercedes-Benz en el campo de la seguridad se centra en la seguridad pasiva, con vistas a proteger a los ocupantes de la mejor manera posible en caso de accidente. Más tarde, los expertos en seguridad de la marca de Stuttgart dedican sus esfuerzos de investigación a la seguridad activa, a fin de reducir la gravedad de los accidentes o evitarlos desde un principio. Con ello, el beneficio se hace extensible a todos los involucrados en un siniestro.

En la búsqueda de una conducción sin accidentes, Mercedes-Benz es el primer fabricante de automóviles del mundo en combinar elementos de seguridad activa y pasiva. Con el sistema de protección preventiva para los ocupantes PRE-SAFE®, el fabricante de Stuttgart ha escrito un nuevo capítulo en la historia de la seguridad. En la actualidad, el potencial de mejora se sitúa principalmente en la fase que precede a un accidente: cuanto más tiempo se disponga entre el momento en que se detecta un posible accidente y el accidente en sí, mayor será el grado de protección que pueden ofrecer los sistemas de seguridad a los ocupantes.

Con el vehículo experimental ESF 2009, Mercedes-Benz presenta innovaciones vanguardistas de sus programas actuales de investigación en materia de seguridad y muestra de forma visible el futuro en este campo.

Un trabajo pionero para construir vehículos seguros

Poco después de la invención del automóvil, Carl Benz y Gottlieb Daimler consagran su ingenio a hacer que sus vehículos resulten cada vez más seguros. El Mercedes 35 CV de 1901 sigue siendo hoy en día un ejemplo de seguridad activa. Este modelo presenta características constructivas que todavía se encuentran en los vehículos modernos, como una larga batalla, gran ancho de vía y centro de gravedad bajo. En 1931, el modelo 170 establece un nuevo hito en términos de seguridad de conducción: se trata del primer turismo fabricado en serie que combina la suspensión individual de las ruedas del eje trasero y el eje delantero con un sistema de frenos hidráulico. En 1933, la técnica de suspensión con eje delantero de trapecio articulado del modelo 380 alcanza un nivel que sigue estando vigente en nuestros días y que ha contribuido considerablemente a mejorar la seguridad activa.

Los ingenieros de Mercedes-Benz trabajan de manera metódica en aras de una mayor seguridad de los vehículos mucho antes de la existencia de herramientas electrónicas. En paralelo, Mercedes-Benz fomenta proyectos de investigación básica que ayuden a comprender mejor las distintas etapas de un accidente, que transcurren en pocas fracciones de segundo. En 1939, la marca de la estrella desarrolla un vehículo de pruebas con una plataforma portante ultrarrígida que cuenta al mismo tiempo con una robusta protección lateral y una columna de dirección dividida en tres secciones. El nuevo Mercedes 180 «Pontón» incorpora de serie estos principios desde 1953.

A finales de los años 1940, Béla Barényi, ingeniero de Mercedes-Benz AG en aquella época, sienta las bases de la carrocería con zonas de deformación controlada en el frontal y la zaga, un principio patentado en 1952. Barényi es el primero en comprender la necesidad de aprovechar la deformación del habitáculo para reducir la energía cinética de los vehículos y proteger así a los ocupantes durante una colisión. En consecuencia, divide el cuerpo de la carrocería en tres zonas: una sección delantera «blanda», un habitáculo rígido
y una zaga también «blanda».

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