Mercedes-Benz: del triciclo motorizado Benz a la reinvención del automóvil

El 29 de enero de 1886, Carl Benz solicita en Berlín la patente de su triciclo motorizado. Ese día es considerada la fecha de nacimiento oficial del automóvil. En 2011 se celebra el 125° aniversario de este acontecimiento. De forma paralela, Gottlieb Daimler desarrolla el primer automóvil de cuatro ruedas. Los fundadores de la actual Daimler AG y creadores de una marca de prestigio mundial como Mercedes-Benz ponen así, independientemente el uno del otro, la primera piedra para la aparición de los turismos, vehículos industriales y autobuses tal como los conocemos hoy en día. Desde entonces, la empresa pionera ha marcado su impronta como ningún otro fabricante a la historia del automóvil, de forma continuada y en todos los ámbitos relevantes: desde la técnica de propulsión hasta el diseño, pasando por el confort y la seguridad.

La innovación ha sido siempre la clave del éxito de los fabricantes de automóviles, y en el futuro cobrará aún mayor importancia. Sin el coraje necesario para hacer realidad nuevas ideas, no existiría el automóvil; sin espíritu innovador, no existiría el progreso. En calidad de inventores del automóvil, en Mercedes-Benz impulsamos continuamente su evolución. Con más de 80.000 patentes, la empresa reivindica su liderazgo tecnológico desde que en 1886 Carl Benz presentara su «triciclo motorizado patentado» y Gottlieb Daimler hiciera lo propio ese mismo año con su «carruaje a motor». El triciclo motorizado patentado de Benz —el primer automóvil del mundo— es el símbolo por excelencia del espíritu pionero. En su día, este triciclo primorosamente ejecutado marcaba el comienzo una nueva era de la movilidad. El carruaje a motor de Daimler se convirtió, por su parte, en el primer automóvil de cuatro ruedas de la historia.

Ambos vehículos son los gérmenes de una historia de éxitos a la que Mercedes-Benz sigue añadiendo capítulos. Los inventos pioneros e innovadores del fabricante de automóviles de Stuttgart han hecho del «carruaje sin caballos» al que en sus comienzos sus críticos no auguraban mucho futuro— no sólo un símbolo de libertad individual, sino también un factor económico de enorme importancia. Además del primer autobús y el primer camión, entre las principales innovaciones de la empresa se cuenta, sobre todo, el primer automóvil moderno: el Mercedes 35 CV presentado en febrero de 1900.

Mercedes 35 CV: el arquetipo de los turismos modernos

Al comienzo del siglo XX hace su aparición el Mercedes 35 CV, el arquetipo de los turismos modernos, que ostenta una arquitectura radicalmente nueva para aquel entonces. Este concepto, que conserva su vigencia en nuestros días, marca la transición de los «carruajes motorizados» de gran altura al automóvil tal como lo conocemos hoy. Las innovaciones técnicas decisivas son la batalla larga, el gran ancho de vía, el centro de gravedad bajo y la columna de dirección en posición inclinada. Estas novedades son requisitos imprescindibles para una conducción confortable y segura y se hacen realidad por primera vez en un Mercedes.

A ello se suman otros rasgos característicos, como la silueta alargada y el radiador de panal perfectamente integrado en el frontal, que, además de solucionar definitivamente el problema de la refrigeración del motor —por aquel entonces muy acuciante—, se convertiría en uno de los rasgos distintivos de la marca. El potente propulsor de cuatro cilindros con bloque motor de aleación es un ejemplo de construcción ligera aún vigente; está montado sobre el bastidor en posición muy baja. Sus válvulas de escape reguladas por un árbol de levas mejoran sensiblemente la suavidad de marcha, la estabilidad a ralentí y la capacidad de aceleración. El principio constructivo «motor delante, tracción a las ruedas traseras» se impone a largo plazo como concepto de propulsión estándar.

El primer Mercedes es el primer automóvil moderno

El «35 CV» es el primer vehículo que ostenta la marca Mercedes y es considerado el primer automóvil moderno de la historia. Muchos otros fabricantes adoptan este innovador concepto que demuestra su superioridad en todos los sentidos. De este modo, Mercedes-Benz asume desde el principio el liderazgo tecnológico y conceptual en esta incipiente industria.

La pasión innovadora como motor de la evolución automovilística

Gracias a su creatividad conceptual, Mercedes-Benz logra dar nuevos impulsos al progreso automovilístico, reinventar una y otra vez la movilidad individual y descubrir nuevos ámbitos de aplicación. Su poder de innovación ha convertido a Mercedes-Benz en una empresa de automoción con una gama de productos extraordinariamente variada. Actualmente la marca de la estrella cubre un amplio espectro de vehículos que abarca desde turismos compactos como la Clase A hasta camiones pesados como el Actros, pasando por berlinas de lujo como la Clase S, furgonetas como la Sprinter y autobuses como el Citaro. La marca smart suma este programa de productos como complemento un utilitario urbano que, para muchos, es el coche ideal para moverse por la ciudad. El actual smart fortwo se remonta al prototipo experimental NAFA (vehículo urbano) presentado por Mercedes-Benz a principios de los ochenta. Este prototipo de dos asientos fue el punto de partida de dos caminos paralelos que conducirían, en la década de los noventa, a los primeros modelos compactos de la empresa: la Clase A y el smart city coupé, predecesor del actual smart fortwo.

Mercedes-Benz viene definiendo permanentemente nuevos conceptos de movilidad individual y abriendo segmentos del mercado completamente nuevos. El SLK presentado en 1996, por poner un ejemplo, es el primer roadster compacto de gama alta. Un año después le siguió el primer SUV de lujo: la Clase M; para su desarrollo, los ingenieros de Mercedes echaron mano de la experiencia en tracción total adquirida con la legendaria Clase G y el Unimog. El ejemplo más reciente es el CLS, que en 2004 inauguraba el segmento de los coupés de cuatro puertas. Por otra parte, la plétora de innovaciones técnicas que se estrenaron en un modelo Mercedes demuestra que el inventor del automóvil es también el mayor artífice de su evolución en todos los aspectos esenciales, desde la propulsión hasta el diseño, pasando por la seguridad y el confort.

Propulsores Mercedes-Benz: la fuerza motriz en todos los sentidos

Desde hace 125 años, Mercedes-Benz desempeña una labor pionera en el área de la propulsión de vehículos. El motor de gasolina de altas revoluciones fue, en el sentido más literal de la palabra, la «fuerza motriz» que impulsó la invención del automóvil. Ya en 1898 hace su aparición el primer vehículo para carretera con motor de cuatro cilindros: el Daimler «Phaeton» de 8 CV. Benz presenta el primer camión con motor diésel en 1923. Otro innovador avance que lleva la firma de Mercedes es el motor diésel para turismos, introducido en 1936 en el Mercedes-Benz 260 D, primer turismo diésel de serie del mundo.

Posteriormente Mercedes-Benz sigue marcando hitos en la evolución de los vehículos de autoignición. Numerosas innovaciones técnicas, como el diésel common rail (CDI) con turbocompresor, permiten disfrutar de una mayor potencia y par motor junto con un menor consumo y emisiones contaminantes bajas. La marca de la estrella ofrece hoy en todos los segmentos modelos con motores CDI de elevado par, funcionamiento suave y alta eficiencia que, en relación a su potencia, consumen hasta diez veces menos combustible que el pionero de los motores diésel de 1936.

Fuente Mercedes-Benz Foto © Mercedes-Benz

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