Vehículos eléctricos Audi, un camino hacia el futuro de la movilidad

Audi está trabajando duro en la movilidad del futuro. Dentro del amplio concepto desarrollado por la marca de los cuatro aros, la electrificación de la gama de modelos juega un papel muy importante. Los nuevos vehículos híbridos y eléctricos son una de las piedras angulares sobre las cuales Audi está basando su estrategia, buscando con ella ayudar a las tendencias que van tomando forma en la sociedad y a la evolución de los mercados.

Audi ya ha completado los primeros pasos hacia la movilidad eléctrica. Muchos de sus modelos de serie ya disponen de sistemas «start&stop» de arranque y parada automáticos y de sistemas de recuperación de energía; y pueden ser considerados en este sentido y a todos los efectos como micro-híbridos. Estas tecnologías se derivan del sistema modular de eficiencia mediante el cual la marca ha reducido drásticamente el consumo y, por tanto, las emisiones de CO2 de sus vehículos.

El siguiente gran paso será la variante híbrida del Q5 con sistema de tracción quattro, cuya producción Audi iniciará a lo largo de 2011. Un vehículo Premium destinado al segmento medio de los SUV dotado de dos sistemas de impulsión que, siguiendo la técnica al uso actualmente, trabajan eficientemente en paralelo: su motor de combustión es un 2.0 TFSI que funciona de forma inteligente y flexible en combinación con un motor eléctrico alimentado por una batería compacta de ión-litio.

El Audi Q5 quattro hybrid ofrecerá 245 CV de potencia con un par máximo de 480 Nm. El nuevo modelo superior de la gama Q5 acelera de 0 a 100 km/h en 7,1 segundos y alcanza una velocidad máxima de 222 km/h. En modo completamente eléctrico, este SUV híbrido de auténtico carácter deportivo puede cubrir una distancia de más de tres kilómetros circulando a una velocidad máxima de 60 km/h. Con ello logra ofrecer unos consumos inferiores a los 7,0 litros de combustiblel cada 100 km, al que corresponden unas emisiones de CO2 inferiores a los 160 gr/km.

Como un componente más de la plataforma modular longitudinal, el tren motriz del Q5 quattro hybrid también puede ser utilizado por cualquiera de los modelos de la marca dotados con motores longitudinales. Esto incluye tanto al nuevo A8 como a los A6 y A6 Avant de la siguiente generación.

Más de 20 años de experiencia: Los coches híbridos de Audi

Audi puede mirar hacia atrás en el campo de la tecnología híbrida, gracias a sus más de 20 años de experiencia. La primera generación del Audi Dúo -concept car dotado de esta tecnología y elaborado a partir de un Audi 100 Avant- se mostró en 1989. En él, un motor gasolina de cinco cilindros impulsaba las ruedas delanteras, mientras que un motor eléctrico de 9 kW (12 CV), aportaba su energía a las traseras cuando la ocasión así lo requería. Como almacén de energía, este motor eléctrico recurría a unas baterías de Niquel-Cadmio. Dos años más tarde, Audi desarrolló una nueva versión Dúo, esta vez sobre la base de un Audi 100 Avant dotado con el sistema de tracción quattro.

En 1997, Audi da un paso más y se convierte en el primer fabricante europeo de automóviles que logra construir una edición limitada de un vehículo híbrido, se trata de un nuevo desarrollo del Audi Dúo, elaborado sobre la base de un A4 Avant. Para moverlo se recurre esta vez al motor 1.9 TDI de 90 CV en compañía de un motor eléctrico refrigerado por agua que desarrolla 21 kW (29 CV) de potencia alimentado por una batería de gelatina de plomo situada en la parte trasera del vehículo. En esta ocasión, ambos motores destinaban su energía a mover las ruedas delanteras.

Al igual que en los dos estudios anteriores, el Dúo de producción seguía la tendencia vigente por entonces de considerar al motor eléctrico como un complemento del térmico. Su batería podía ser recargada de una toma de corriente. Su motor eléctrico también podría recuperar la energía durante la deceleración del vehículo. En modo completamente eléctrico, el Dúo alcanzó los 80 km/h y un máximo de 170 km/h combinando su potencia con la del motor TDI. El concepto fue muy por delante de su tiempo, demasiado avanzado para lo que se estilaba por aquel entonces en el mercado.

Conducción con energía eléctrica: Los modelos e-Tron

En paralelo con la tecnología híbrida, Audi actualmente está desarrollando una familia de vehículos que serán capaces de circular durante largas distancias únicamente con el empleo de motores eléctricos: son los e-Tron, entre los que también se incluyen modelos híbridos conectables. La idea básica es ofrecer un nuevo tipo de placer de conducción dinámica acorde a un estado de la técnica y formas inteligentes. Aunque los modelos e-Tron de Audi son todavía muy jóvenes, ya difieren de forma significativa en apariencia.

El primer e-Tron tuvo su debut en septiembre de 2009 en el IAA de Fráncfort, cuando se mostró un prototipo de coche deportivo de alto rendimiento dotado con cuatro motores eléctricos (uno en cada rueda) que ofrecían conjuntamente una potencia de 313 CV. Este biplaza aceleraba de 0 a 100 km/h en 4,8 segundos y su velocidad máxima estaba limitada electrónicamente a 200 km/h.

En sus baterías de ion-litio, el primer e-Tron almacenaba hasta 53 kW/h, energía suficiente para circular durante aproximadamente 250 kilómetros. Con la actual alta tensión, esta batería puede ser recargada en una toma de corriente convencional en aproximadamente 2,5 horas. El concepto de los cuatro motores permite actuar y regular de modo muy preciso de modo individual el movimiento de cada rueda en todo momento. Esta forma de controlar la rotación de la rueda mediante “vectores de par”, supone el inicio de una nueva etapa más avanzada del sistema de tracción quattro, el e-quattro.

En el Salón del Automóvil de Detroit de 2010 aparece otro concept-car con la tecnología e-Tron. Esta vez es un ligero y compacto biplaza dotado con dos motores eléctricos aplicados al eje trasero que generaban una potencia conjunta de 150 kW (204 CV). El último en llegar a la familia e-Tron ha sido un dinámico Spyder, la estrella del reciente Salón del Automóvil de París. Su batería también se puede cargar desde una toma de corriente convencional, dispone de dos motores eléctricos aplicados sobre las ruedas delanteras con una potencia de 64 kW (87 CV), mientras que por detrás del habitáculo se encuentra un motor 3.0 TDI biturbo que envía 300 CV y 650 Nm de par motor a las ruedas traseras mediante el empleo de una transmisión S-Tronic de 7 velocidades.

Para tráfico urbano: El Audi A1 e-Tron

El Audi A1 e-Tron, al contrario que sus predecesores, está especialmente diseñado para conducir en zonas congestionadas. Su motor eléctrico ofrece 45 kW (61 CV) operando en modo continuo, mientras que su autonomía en modo eléctrico es similar a la del e-Tron Spider, equivalente a unos 50 km. Un pequeño motor rotativo situado en su parte trasera le permite incrementar dicho rango recargando la batería y disipando con ello cualquier preocupación que el cliente pueda tener acerca de las limitaciones de su alcance. En su configuración de serie, este modelo para la gran ciudad de Audi puede cubrir distancias de hasta 200 km.

En 2011, Audi se unirá a tres socios -el proveedor de energía E.ON, la empresa de servicios públicos de Múnich y la Universidad Técnica de Múnich- para desarrollar una prueba de la flota de A1 e-Tron antes de su lanzamiento. A mediados de año, los primeros vehículos comenzarán a circular por la capital bávara al mismo tiempo que 200 nuevas estaciones de recarga situadas en sus calles entren en funcionamiento.

Para 2012 el primer modelo de Audi con motor exclusivamente eléctrico, un deportivo de tecnología e-Tron de alto rendimiento, ya se podrá ver circulando por las carreteras en una edición limitada. Será construido en quattro GmbH en Neckarsulm, factoría con una amplia experiencia en la producción de coches deportivos de carácter ciertamente exclusivo.

La fuerza de Audi: el concepto integral

El desarrollo de estos diferentes y bien diferenciados conceptos tecnológicos demuestra el enfoque integral perseguido por Audi en cuanto a conducción eléctrica se refiere. Los ingenieros de la marca se concentran no sólo en la química de las células de la batería, sino también en el concepto global, la interacción de los componentes, la inteligencia de los procesos y la gestión eficiente de los flujos actuales. Enfocados siempre a proporcionar la máxima utilidad al cliente, actualmente Audi ya está desarrollando vehículos de categoría Premium totalmente adecuados para el uso diario y sin imponer restricciones de ningún tipo a sus usuarios; conceptos todos ellos que no admiten compromiso alguno.

El amplio enfoque que persigue Audi cubre todos los aspectos prácticos de la conducción eléctrica. Se extiende desde la gestión de la carga térmica y de la energía de la batería a las estrategias de funcionamiento de las unidades mecánicas, incluyendo la tracción quattro, los frenos y los procesos de recuperación de energía. El principio de eficiencia -lo que entendemos como la manipulación cuidadosa de cada pizca de energía- de la movilidad eléctrica supone nuevos y apasionantes retos para la industria del automóvil.

Con este enfoque global, la marca de los cuatro aros se asegura de que sus valores fundamentales se pondrán aún más de manifiesto incluso con la transición a la movilidad eléctrica. Elegancia, dinamismo y eficiencia, Audi seguirá manteniendo y ampliando sus valores en el futuro.

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