El Audi R8 e-tron gana contra otros 23 coches eléctricos el Silvretta E-Auto Rally

El equipo Audi, con la plataforma tecnológica Audi e-tron, basada en el modelo R8, y con el Audi ur-quattro de 1988, ha logrado una doble victoria para la marca de los cuatro aros en el estreno del “Silvretta E-Auto Rally Montafon 2010” y en el 13er “Silvretta Classic Montafon”. El triple campeón de las Mille Miglia, Luciano Viaro, se alzó con la primera plaza en el rally de coches clásicos. Por su parte, el responsable de Desarrollo de Audi, Michael Dick, y el piloto oficial Lucas Luhr consiguieron el mejor resultado con el deportivo eléctrico Audi e-tron en la prueba de 167,5 kilómetros.

“Estamos muy satisfechos con la victoria del Audi e-tron en el primer E-Auto Rally”, declaraba Michael Dick, miembro del Consejo de Dirección de AUDI AG y responsable de Desarrollo Técnico. “En la complicada ruta del Silvretta E-Auto Rally hemos podido demostrar, con la plataforma tecnológica e-tron basada en el R8, que estamos en el buen camino para llevar la propulsión eléctrica a la producción”.

El Audi R8 e-tron gana el Silvretta E-Auto Rally

El escaparate tecnológico R8 e-tron demostró de lo que es capaz en las tres etapas, con diez tramos cronometrados, del “Silvretta E-Auto Rally Montafon 2010”. El biplaza de Audi compitió contra otros 23 coches eléctricos durante los tres días de carrera y se hizo con el triunfo en la general por más de medio segundo. Pero este rally no es sólo de velocidad; los vehículos tienen que realizar un tiempo específico marcado en los tramos cronometrados.

El reto mayor para el equipo Audi llegó en el segundo día de competición, en las famosas especiales de la montaña y el valle Silvretta. En el cuarto tramo cronometrado, el Audi R8 e-tron debió subir la empinada carretera alpina de Silvretta, con una diferencia de altitud de 1.000 metros en los 15 kilómetros de ascensión. En estas difíciles condiciones, el piloto oficial de Audi, Lucas Luhr, terminó tercero con el R8 e-tron. Pero el equipo Audi logró avanzar hasta la segunda plaza de la clasificación general al término del segundo día y, después, al finalizar la tercera etapa en Partenen, Dick, el responsable de desarrollo de Audi, celebraba la victoria absoluta para la marca. El concepto de propulsión de Audi resultó realmente impresionante.

Cuatro motores, dos en el eje delantero y otros dos en el trasero, mueven las ruedas del Audi R8 e-tron, lo que le convierte en un auténtico modelo quattro. Con 313 CV y 4.500 Nm de par, este biplaza acelera de 0 a 100 km/h en 4,8 segundos. La plataforma tecnológica está diseñada para alcanzar una velocidad máxima de 200 kilómetros por hora.

Dicha plataforma tecnológica envuelta con la piel de un R8 demuestra que el Audi e-tron pertenece a una de las ligas más importantes de deportivos eléctricos. El conjunto hace justicia a todas las realidades específicas de un vehículo eléctrico: las baterías de iones de litio refrigeradas por agua están colocadas justo detrás del habitáculo para obtener un centro de gravedad y un reparto de pesos óptimos.

Con la plataforma tecnológica R8 e-tron, Audi muestra su trabajo de desarrollo. Los requerimientos específicos para la producción de este coche laboratorio van mucho más allá de la tecnología de las baterías y la sustitución de un motor de combustión por un sistema de propulsión eléctrico. La interacción de todos los componentes tiene una influencia decisiva en la eficiencia, la autonomía y la funcionalidad.

Diseño y ensamblaje

Un solo vistazo es todo lo que necesitan los aficionados del Silvretta E-Auto Rally Montafon 2010 para reconocer el potencial del coche. Basado en el R8, este Audi e-tron muestra un aspecto musculoso y potente sobre la carretera. La parrilla single-frame trapezoidal domina el frontal del vehículo y está flanqueada por dos grandes tomas de aire.

Sus medidas son las de un superdeportivo: 1,90 metros de anchura, 4,43 metros de longitud y 1,25 metros de altura. La distancia entre ejes, de 2,65 metros, proporciona un amplio habitáculo entre los ejes, tanto para ocupantes como para componentes tecnológicos. Sus proporciones deportivas ofrecen suficiente espacio por delante del eje trasero para la batería y la unidad de potencia electrónica.

El ensamblaje especial de la plataforma tecnológica Audi e-tron consigue un reparto de pesos del 42% sobre el eje delantero y del 58% sobre el trasero, lo que se traduce en un equilibrio y unas cualidades dinámicas óptimos.

Dado que la construcción ligera es también un requisito previo crucial para la eficiencia y autonomía de los coches eléctricos, los diseñadores de Audi recurrieron a una de las especialidades clave de la compañía para la plataforma tecnológica R8 e-tron: la estructura de la carrocería se basa en la tecnología Audi Aluminium Space Frame (ASF).

Cualidades dinámicas

El eje trasero, en condiciones normales, es el que recibe la mayor parte del par, de manera similar a como ocurre en el deportivo R8 con motor central. Aproximadamente, un 70% de la potencia se envía atrás y el 30% restante al eje delantero. Pero si se produce un deslizamiento en las ruedas, ese reparto puede ser variado a través de los cuatro motores eléctricos controlados por una unidad central. De esta forma, el vehículo eléctrico de Audi disfruta de todas las ventajas de la tecnología quattro.

El R8 e-tron también utiliza los cuatro motores individuales, que como parte de la tracción están conectados directamente a sus respectivas ruedas a través de un pequeño palier para controlar los movimientos laterales. Con un funcionamiento parecido al que un diferencial deportivo tiene en los vehículos convencionales quattro, los motores pueden proporcionar aceleración a las ruedas de forma individual y así distribuir el par de forma selectiva. Con ello se mejoran las cualidades dinámicas y, al mismo tiempo, la seguridad en la conducción. El subviraje y el sobreviraje se pueden corregir no sólo activando los frenos momentáneamente, sino también incrementando la potencia de alguno de los motores de forma puntual durante unos pocos milisegundos. Este vehículo laboratorio tiene un comportamiento extremadamente neutro, incluso en tramos donde se produce gran aceleración lateral, y hace que el coche pase por las curvas como si fuera sobre raíles.

El chasis dispone de suspensiones de doble triángulo en el eje delantero y de un brazo trapezoidal en el trasero, hecho a base de componente de aluminio forjado. Esta geometría ha sido probada en competición y es un requisito previo para lograr una buena agilidad y un comportamiento muy preciso de la dirección. Además, se han elegido unos muelles y amortiguadores duros, pero que siguen ofreciendo un alto nivel de confort.

La dirección de cremallera es muy directa y transmite unas sensaciones muy precisas. La asistencia varía electromecánicamente en función de la velocidad. Las llantas utilizadas son de 19 pulgadas.

Entrega de potencia

La unidad de almacenaje de energía se carga mediante de un cable y un enchufe con corriente doméstica (230 voltios/16 amperios). La toma de corriente se cubre con lo que normalmente es la tapa del depósito de combustible. Con la batería completamente descargada el tiempo de recarga está entre las seis y las ocho horas. Si se utiliza un alto voltaje (400 voltios/63 amperios) este tiempo se reduce a 2,5 horas.

La batería no sólo se recarga cuando el coche está estacionado, sino también mientras se conduce. La clave es la recuperación de energía, una fórmula que ya está disponible hoy en un buen número de los modelos Audi de producción. Durante la frenada el alternador convierte la energía cinética en energía eléctrica y almacena ésta en el sistema eléctrico de abordo. Con ello se aligera el trabajo del alternador en la siguiente fase de aceleración, lo que favorece las cualidades dinámicas y mejora la eficiencia.

Prensa Volkswagen – Audi España
Foto Copyright Volkswagen – Audi España

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