Nuevo Audi R8 Spyder 4.2 Fsi Quattro, una presencia poderosa

Con una longitud de 4,43 metros de largo, una anchura de 1,90 metros y una altura de 1,24 metros, el R8 Spyder 4.2 FSI quattro tiene una presencia poderosa en la carretera, ancho, bajo y como si estuviera preparado para salir catapultado hacia adelante. Sus dinámicas proporciones, el escultural diseño y el habitáculo situado en una posición muy adelantada y con un parabrisas muy plano realzan visualmente el concepto de motor central. Las bien dimensionadas tomas de aire verticales parecen esculpidas en los laterales, y el contorno de la zaga forma una potente silueta ondulada por encima de los pasos de rueda.

La zaga queda estructurada bajo un relieve envolvente de forma elipsoidal. Visto desde arriba, el habitáculo y el compartimento del motor se combinan como si fueran una sola unidad. Dos canalizadores con forma de arco en el capó motor acabadas en un brillante color plateado otorgan a la zaga un aspecto potente. Van desde la parte posterior de los reposacabezas hasta el inicio del spoiler trasero, y cada una incluye seis entradas de aire integradas. Entre ellas, se sitúa otra generosa salida para la ventilación.

Una gran variedad de elementos, desde la parrilla Singleframe pintada en negro brillante hasta las salidas de escape en aluminio, son un claro ejemplo de la atención por el detalle que han prestado los diseñadores de Audi.

Los faros incluyen tecnología punta de alto nivel, tanto en los faros de xenón plus de serie como en el caso de los faros LED opcionales, que utilizan diodos luminosos para todas las funciones. La forma de sus reflectores recuerda al caparazón abierto de un molusco, y las luces de día se muestran como una banda homogénea que se extiende a lo largo del borde inferior del faro. Una de las mayores innovaciones de Audi, las ludes LED, tienen una temperatura de color muy similar a la luz diurna, lo que hace más fácil conducir por la noche. Y esto viene acompañado con una elevada vida útil y un consumo de energía extremadamente reducido.

La zaga del R8 Spyder 4.2 FSI quattro equipa grupos ópticos con tecnología LED de serie. El sistema de escape termina con salidas dobles tanto en la parte derecha como en la parte izquierda. El spoiler trasero, que se despliega automáticamente al alcanzar los 100 km/h, y el carenado especial de los bajos generan un empuje descendente que pegan literalmente el vehículo al asfalto. Con un coeficiente aerodinámico de 0,37 y una reducida superficie frontal de 1,99 metros cuadrados, este biplaza de alto rendimiento se desliza con facilidad a través del viento. Audi aplica muchos de los conocimientos adquiridos en competición en el diseño de la carrocería.

Para el R8 Spyder 4.2 FSI quattro, Audi ofrece tres diferentes colores de capota: negro, rojo y marrón. La carrocería está disponible en acabados sólidos Blanco Ibis y rojo Brillante; en tonos metalizados Gris Suzuka, Marrón Teka, Plata Hielo, Azul Jet y Beige Oro; y las pinturas con efecto perla Gris Daytona, Azul Sepang, Gris Lava y Negro Phantom. El marco del parabrisas está acabado con una carcasa de aluminio anodizado.

La carrocería: sólo 215 kg de peso

Equipado con la transmisión manual, el R8 Spyder 4.2 FSI quattro pesa solo 1.735 kilogramos (incluyendo el conductor), y únicamente cinco kilogramos más que la versión R tronic. El factor decisivo para conseguir un peso tan reducido es su carrocería de aluminio construida según el principio Audi Space Frame (ASF).

La carrocería en bruto está formada por tres componentes: los perfiles de aluminio extruido constituyen el 75 por ciento, los nudos de fundición en vacío el 8 por ciento, y los paneles de aluminio que se integran en la estructura mediante uniones por fricción suponen el 17 por ciento. Gran parte de la carrocería se ensambla con sumo cuidado y precisión de forma manual.

Esta superestructura abierta presenta refuerzos especiales en las taloneras, el túnel central, el mamparo posterior, el piso y los montantes A y B. A pesar de estos refuerzos, la carrocería sólo pesa 216 kg. La elevada rigidez de la carrocería ASF, que incluye un subchasis para el motor realizado en magnesio, un material ultraligero, sienta las bases para el comportamiento dinámico, la seguridad ante impactos y el elevado confort de vibraciones del Audi R8 Spyder, cuya carrocería se sitúa en lo más alto de su segmento en términos de ligereza y calidad, teniendo en cuenta la relación entre tamaño, peso y rigidez torsional.

Los paneles laterales de la carrocería de este biplaza descapotable, así como la gran cubierta del compartimento para la capota están realizados en material compuesto ultraligero reforzado con fibra de carbono (CFRP). Se fabrican utilizando un nuevo método denominado Resin Transfer Moulding (RTM), que además de ser más rápido y más eficiente al requerir un menor consumo de energía que la producción convencional en un autoclave, ofrece una superior calidad de acabado. La utilización de fibra de carbono permite ahorros de peso de hasta un 60 por ciento respecto a los componentes tradicionales de acero, y también permite una mayor libertad en el diseño.


La capota: práctica y ligera

El R8 Spyder 4.2 FSI quattro equipa una capota de lona, una solución clásica típica en Audi y que no presenta compromisos para un deportivo de alto rendimiento. El techo de lona pesa unos 42 kilogramos, lo que mantiene a raya el peso total del vehículo, así como un bajo centro de gravedad. Cuando está abierto, el techo apenas roba espacio, y su diseño resulta armonioso cuando está cerrado, deslizándose hacia la parte trasera en dos delgadas y elegantes aletas que configuran un contorno similar al del techo rígido del R8 Coupé.

La capa exterior de la capota está realizada en un tejido textil impermeable. Un revestimiento interior cubre el armazón, realizado en su mayor parte en fundición de aluminio y magnesio. La capota de lona resulta completamente operativa para circular a altas velocidades. Conduciendo a velocidades moderadas con el techo puesto, el nivel de ruido en el interior del R8 Spyder apenas es más alto que en el Coupé. El techo de lona cuenta con un accionamiento electrohidráulico que utiliza un sistema de actuadores, bisagras y ganchos para abrir y cerrar la capota en apenas 19 segundos, incluso en marcha, siempre que no se superen los 50 km/h de velocidad. Cuando el techo está abierto, la capota, de 1,7 metros cuadrados de superficie, se pliega en forma de Z en un compartimento específico situado por encima del motor. La cubierta del compartimento para ocultar la capota está fijada a dos bisagras de siete articulaciones. La precisa coordinación de movimientos de estos dos componentes es un auténtico placer para la vista.

La luneta trasera calefactable es independiente de la capota, y se encuentra introducida en el mamparo que divide el habitáculo del compartimento del motor. Se puede subir y bajar presionando un interruptor, tanto con la capota abierta como cerrada. De serie se ofrece un cortavientos adicional, que se acopla en el mamparo detrás de los asientos con dos sencillas maniobras, y mantiene el habitáculo a salvo de corrientes de aire hasta velocidades cercanas a los 200 km/h.

La capota, junto con el módulo de la luneta posterior, el compartimento, la cubierta y los arcos de protección antivuelco forman un conjunto pre ensamblado que se monta en la carrocería ASF en el taller de la planta de Audi en Neckarsulm, donde se fabrica el R8 Spyder. Este módulo pre ensamblado aporta una rigidez adicional a la carrocería.

En el mamparo divisorio se integra el sistema de protección antivuelco, formado por dos fuertes perfiles de aluminio que se encuentran pretensados mediante resortes, y que se despliegan en apenas 0,2 segundos en caso necesario. Ante una colisión lateral, los airbag laterales de cabeza y tórax alojados en los respaldos de los asientos protegen a los pasajeros, que también quedan protegidos de un choque frontal con los airbag delanteros de gran tamaño. En caso de una colisión por alcance, el sistema integral de apoyacabezas de Audi reduce el riesgo de que se produzcan lesiones cervicales.

El chasis: expertos en tecnología

Emociones cautivadoras envueltas de competencia técnica. El R8 Spyder 4.2 FSI quattro es como un sistema integrado de velocidad. Entra en las curvas de forma espontánea, casi reflexiva, y las negocia con una compostura estoica. El límite está muy alto, y resulta fácilmente controlable. La dirección de cremallera con asistencia hidráulica transmite al conductor con precisión todo lo que sucede en el asfalto. Con una desmultiplicación de 16:1, presenta un tacto directo y deportivo, pero nunca nervioso en su respuesta.

El R8 Spyder quattro tiene una distancia entre ejes de 2,654 metros. El reparto de pesos es de 43:57 entre los ejes delantero y trasero; las vías miden 1,64 metros en el tren delantero, y 1,60 en el trasero. Los brazos triangulares dobles de las suspensiones, una configuración procedente de la competición, están forjados en aluminio. Los cojinetes de metal y goma trasladan las fuerzas laterales a la carrocería con precisión, y garantizan al mismo tiempo una óptima elasticidad longitudinal. El ajuste elegido proporciona un destacable confort en conducción diaria. Como opción, se ofrece una suspensión específica de tarados más deportivos.

Otra opción para el R8 Spyder 4.2 FSI es el sistema de amortiguación adaptativa Audi magnetic ride. Este sistema se basa en los efectos que produce la aplicación de un campo magnético en los amortiguadores, para ajustar su respuesta en apenas milisegundos y adaptar su grado de firmeza al estilo de conducción. Se puede elegir entre dos modos de funcionamiento. En cambios rápidos de apoyo y en frenadas, la unidad de control reduce el cabeceo y el balanceo de la carrocería incrementando la rigidez de los amortiguadores de forma individual para cada rueda. El R8 Spyder 4.2 FSI quattro monta llantas de 18 pulgadas equipadas con neumáticos en medida 235/40 en las ruedas delanteras y 285/35 en las traseras. El control de presión de los neumáticos forma parte del equipamiento de serie, y de forma opcional Audi ofrece llantas de 19 pulgadas en distintos diseños, monocromo o bicolor, pulidas o con acabado titanio.

Detrás de las ruedas encontramos un potente equipo de frenos con discos de 365 milímetros de diámetro en el eje delantero y de 356 milímetros en el trasero. Para una rápida disipación del calor, los discos son ventilados y perforados, y están compuestos de dos piezas, el anillo de fricción y el cubo de aluminio, unidos entre sí mediante pernos de acero inoxidable.

Unas pinzas de ocho pistones pintadas en negro muerden los discos delanteros, mientras que en el eje trasero las pinzas son de cuatro pistones. Las llantas de 19 pulgadas opcionales pueden equipar también de forma opcional discos de freno carbocerámicos, que resultan extremadamente ligeros, robustos, duraderos, y resistentes a la corrosión.

Este deportivo biplaza de altas prestaciones equipa un sistema de control de estabilidad especialmente configurado. Con sólo pulsar un botón, el conductor puede activar un modo de funcionamiento deportivo que permite un sobreviraje excitante pero seguro cuando se acelera mientras se traza una curva. Junto con el control de tracción, el ESP puede desactivarse por completo, para una conducción dinámica.

El Audi R8 Spyder 4.2 FSI quattro estará disponible en los concesionarios españoles en el tercer trimestre de 2010.

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