Los motores del Audi A1 van de los 86 CV a los 122 CV

Audi lanza el A1 con cuatro motores. Los dos motores de gasolina TFSI y los dos TDI cubren un rango de potencia que va de los 86 CV a los 122 CV. Todos los motores combinan las tecnologías de inyección directa y turbosobrealimentación: este innovador concepto, en combinación con un sistema de arranque y parada y un sistema de recuperación de energía, les aporta una extraordinaria potencia con un mínimo consumo. Los valores de consumo oscilan entre los 3,8 y los 5,3 litros a los 100 km.

La perfección del downsizing: los motores de gasolina

Las siglas TFSI hacen referencia a la inyección directa y a la sobrealimentación; Audi se convirtió hace cinco años en el primer fabricante del mundo en ofrecer esta solución. Ambas tecnologías forman una pareja ideal. La fuerte turbulencia que el combustible provoca al ser inyectado directamente enfría las paredes de la cámara de combustión. Se reduce así la temperatura, lo que soluciona el viejo problema básico de los motores turbo: la tendencia al picado en la combustión a causa de la elevada generación de calor. La compresión de los motores TFSI es muy elevada, lo que mejora notablemente su eficiencia.

El más pequeño de los dos motores de gasolina es el 1.2 TFSI. Cuenta con una potencia de 86 CV y genera un par motor máximo de 160 Nm ya entre las 1.500 y las 3.500 rpm. El cuatro cilindros dotado de cambio manual de cinco marchas acelera al A1 hasta los 100 km/h, con salida parada, en 11,7 segundos y le permite alcanzar una velocidad punta de 180 km/h. En el ciclo de ensayo EU presenta un consumo de 5,1 litros de combustible a los 100 km, lo que equivale a unas emisiones de CO2 de sólo 118 g/km.

El 1.2 TFSI de nuevo desarrollo es todo un ejemplo de la filosofía de downsizing de Audi: la sustitución de cilindrada por sobrealimentación. Tiene suficiente con dos válvulas por cilindro y una cilindrada de 1.197 cc. Ha sido configurado para mantener un peso reducido. Los nuevos segmentos de los pistones con sus reducidas fuerzas de tensado previo, así como los compactos cojinetes de bancada y de biela del cigüeñal, han sido optimizados en beneficio de una menor fricción, y la bomba de aceite regulada en función de la demanda requiere muy poca energía.

El cárter del cigüeñal del 1.2 TFSI, de fundición de aluminio, tiene un circuito de refrigeración propio, separado de la culata. Tras el arranque del motor, una bomba de agua regulada se encarga de que el agua no recircule; de este modo el motor alcanza temperatura rápidamente y se reduce la fase de las elevadas resistencias a la fricción mediante el aceite frío.

Los inyectores de alta presión inyectan el combustible en las cámaras de combustión a una presión de hasta 150 bares. El turbocompresor posee un actuador eléctrico que acciona la válvula de descarga de un modo especialmente rápido y preciso; la presión de sobrealimentación se establece de manera espontánea y el consumo se reduce en régimen de carga parcial. El radiador del aire de sobrealimentación se encuentra en el colector de admisión, favoreciendo así una respuesta espontánea.

El 1.4 TFSI rinde 122 CV. Su par motor máximo de 200 Nm está disponible permanentemente entre las1.500 y las 4.000 rpm; el gasolina más potente de la serie A1 también presenta una respuesta espontánea en todas aquellas situaciones con regímenes bajos. Un turbocompresor con radiador del aire de sobrealimentación refrigerado por agua somete a presión al cuatro válvulas, que tiene una cilindrada de 1.390 cc.

El 1.4 TFSI acelera al A1 equipado con S tronic de siete velocidades hasta los 100 km/h en 8,9 segundos, y le permite alcanzar una velocidad punta de 203 km/h. Con el cambio manual de seis marchas, que llegará al mercado algo más tarde, los valores de aceleración y velocidad punta son idénticos. El consumo medio en combinación con el S tronic o con el cambio manual se limita respectivamente a sólo 5,2 ó 5,3 litros a los 100 km en el ciclo de ensayo EU.

Las emisiones de CO2 del A1 1.4 TFSI con S tronic ascienden a 119 g/km.

Ejemplar eficiencia: los motores TDI

El 1.6 TDI, con una cilindrada de 1.598 cc, se caracteriza por una fricción interna consecuentemente reducida al mínimo. Las medidas más importantes afectan a la bomba de aceite regulada, a los segmentos de los pistones, al bruñido de las paredes de los cilindros, a la correa dentada y a los pernos de los pistones de fundición de aluminio.

Su recubrimiento DLC es una novedosa tecnología procedente del mundo de la competición. DLC (diamont like carbon) hace referencia a un recubrimiento de carbono muy fino similar al diamante.

Los inyectores piezoeléctricos del sistema common rail pueden realizar seis inyecciones individuales por carrera, con lo que mejora la calidad de la combustión, la generación de gases de escape y el refinamiento de marcha. En el colector de admisión, un conducto tangencial provoca en el aire entrante una determinada turbulencia espiroidal; el conducto espiroidal mejora el llenado. Un compresor con geometría de turbina variable y un sistema de admisión y de aire de sobrealimentación sin estrangulación completan este concepto global.

Audi ofrece el 1.6 TDI en dos versiones diferentes. La más potente de ellas rinde 105 CV de potencia y 250 Nm de par motor, disponibles entre las 1.500 y las 2.500 rpm, y se combina con un cambio manual de cinco marchas. Con una aceleración estándar de 10,5 segundos y una velocidad punta de 190 km/h, el compacto TDI de cuatro válvulas acelera al A1 con fuerza; en cuanto al consumo, se conforma de media con sólo 3,9 litros a los 100 km.

La segunda versión del 1.6 TDI (los valores indicados son provisionales), que llegará al mercado más adelante, alcanza los 90 CV de potencia y los 230 Nm de par motor, disponibles entre las 1.500 y las 2.500 rpm. En combinación con el cambio manual de cinco marchas, el diésel acelera al A1 de los 0 a los 100 km/h en 11,5 segundos.

Su velocidad punta es de 182 km/h y su consumo es ejemplar, de 3,8 litros a los 100 km, lo que equivale a 99 gramos de CO2/km.

Los cuatro motores del A1 hacen uso de una tecnología del programa de eficiencia modular de Audi: el sistema de recuperación, que recupera energía para el alternador en las fases de frenado y de marcha por inercia con ayuda de una inteligente regulación de tensión. Dicha energía se almacena provisionalmente en la batería, y cuando el vehículo vuelve a acelerar se retroalimenta a la red de a bordo, restando así trabajo al alternador, y con ello al motor.

El sistema de arranque y parada, otra tecnología del programa de eficiencia modular, se monta también de serie en todas las motorizaciones. Este sistema apaga el motor cuando el vehículo está parado, la palanca de cambio se encuentra en la posición de punto muerto y el conductor ha retirado el pie del pedal del embrague. Cuando el conductor pisa el embrague de nuevo vuelve a poner el motor en marcha, y lo hace de un modo silencioso, cómodo y rápido. El sistema de arranque y parada, que el conductor puede desconectar siempre que lo desee, también funciona perfectamente en el 1.4 TFSI en combinación con el S tronic de siete velocidades.

Cambio de alta tecnología: el S tronic de 7 velocidades

El S tronic de siete velocidades aúna el confort de una caja de cambios automática con el dinamismo y la eficiencia de un cambio manual. Se compone de dos engranajes parciales e integra dos embragues multidisco que gestionan las diferentes marchas. El embrague K1, ubicado en la parte exterior y de mayor tamaño, envía el par a través de un árbol macizo a los engranajes de las marchas impares 1, 3, 5 y 7. Alrededor del árbol macizo gira un árbol hueco. Éste está unido al menor de los embragues, K2, integrado en el interior de su hermano mayor, y activa los engranajes de las marchas pares 2, 4 y 6, así como de la marcha atrás.

Los dos engranajes parciales están permanentemente activos, pero sólo uno de ellos está unido al motor. Por ejemplo, cuando el conductor acelera en tercera, la cuarta ya está engranada en la segunda estructura. El proceso de cambio se lleva a cabo mediante el cambio entre los embragues. Apenas si tarda unas centésimas de segundo y se completa sin interrupción perceptible de la fuerza motriz; se trata de un proceso tan dinámico, fluido y confortable que apenas se nota.

El S tronic de siete velocidades es extremadamente compacto, con una longitud de unos 37 centímetros y con un peso de unos 70 kilos, lo que es muy poco para una caja de cambios de alta tecnología. Sus dos embragues giran en seco, sin suministro de aceite propio, lo que se traduce en un rendimiento aún mayor. Para el accionamiento del cambio se necesita aceite; la bomba eléctrica responsable de ello trabaja regulada en función de la demanda. Las siete velocidades se han configurado de forma muy deportiva, presentando la última un desarrollo largo con el fin de reducir el régimen de revoluciones, y con ello el consumo de combustible.

El conductor puede manejar el S tronic de siete velocidades a través de la palanca de selección o, de manera opcional, a través de las levas de cambio situadas en el volante, como en un deportivo. Dispone además de dos modos de funcionamiento completamente automáticos. En el modo D, la gestión de la caja de cambios se encarga de que el motor gire, siempre que sea posible, a bajas revoluciones; en el modo S el cambio de marcha se produce de manera deportiva y a revoluciones más elevadas. Un asistente de arranque en subida de serie permite al A1 iniciar la marcha en pendiente sin deslizarse hacia atrás; dicho asistente puede solicitarse por separado para el A1 equipado con cambio manual.

El tren de rodaje

El Audi A1 con tracción delantera es el automóvil más deportivo del segmento de los minicompactos Premium. Resulta ágil y manejable al circular por ciudad, volviéndose su comportamiento más firme y preciso al conducir por carretera y más cómodo en autopista. El complejo tren de rodaje, con un favorable reparto del peso, contribuye también de manera decisiva a alcanzar estas cualidades.

Para el desarrollo del Audi A1, los ingenieros prestaron especial atención al reparto de las cargas entre los ejes. El voladizo delantero, con una longitud de 808 mm, resulta inusualmente corto. En función de la motorización, sobre el eje delantero sólo recae entre el 61 y el 63% del peso. Esta relación ha sido posible gracias a las diferentes medidas adoptadas, por ejemplo en la batería, que en la mayoría de las motorizaciones se encuentra debajo del maletero. Con sólo 1.040 kg de peso básico, el A1 es el vehículo más ligero en el segmento de los compactos Premium.

La suspensión delantera es una clásica construcción McPherson con brazos transversales triangulares en la parte inferior y nueva elastocinemática, y con bastidor auxiliar fabricado en acero de alta resistencia. En el eje trasero se utiliza una construcción de brazos interconectados con muelles y amortiguadores dispuestos por separado; su elastocinemática ha sido optimizada en beneficio de la dinámica de conducción y del confort mediante cojinetes guía de nuevo desarrollo. Con 1.477 mm delante y 1.471 mm detrás, el A1 presenta un ancho de vía inusualmente grande.

Precisa y eficiente: la dirección asistida

El Audi más joven monta una dirección asistida electrohidráulica de cremallera que utiliza un motor eléctrico para generar la corriente de aceite; su funcionamiento es más eficiente que el de un sistema exclusivamente hidráulico. Al aumentar la velocidad se reduce el régimen del motor, y con ello la servoasistencia; con grandes ángulos de giro del volante aumenta el caudal volumétrico.

La reacción de la dirección es espontánea, la respuesta precisa y sensible. La desmultiplicación de la dirección, con una relación de 14,8:1, es muy directa. Gracias al amplio viraje de las ruedas delanteras, el diámetro de giro se limita a 10,6 metros; estos dos factores otorgan al A1 la máxima agilidad.

Audi ha ajustado todos los componentes del tren de rodaje en beneficio de una maniobrabilidad deportiva y equilibrada. Los alojamientos delanteros de los brazos transversales del eje delantero, por ejemplo, son más rígidos con el fin de reforzar el guiado lateral, mientras que los alojamientos traseros, por el contrario, presentan curvas características no lineales en beneficio del confort. La amortiguación de las cuatro ruedas corre a cargo de amortiguadores de gas presurizado de dos tubos con muelles adicionales de poliuretano. La línea de equipamiento Ambition ofrece de serie un tren de rodaje deportivo de reglaje más rígido, que puede equiparse como opcional con la línea Attraction. Como alternativa, la filial quattro GmbH ofrece un tren de rodaje deportivo S line especial.

Dinámico y seguro: el ESP con bloqueo transversal electrónico

Todas las motorizaciones del A1 montan de serie una atractiva tecnología de Audi: el sistema de estabilización ESP con bloqueo transversal electrónico. Al igual que un diferencial de bloqueo mecánico, aporta a la maniobrabilidad, ya de por sí ágil, un mayor dinamismo. Cuando la unidad de control del sistema detecta que la rueda delantera ubicada en el interior de la curva se descarga en exceso, gestiona una leve y concreta intervención de los frenos en dicha rueda, apenas un sutil contacto de las pastillas de freno con el disco y una presión mínima.

La intervención se lleva a cabo de manera paulatina y continua. Se lleva a cabo incluso antes de que se produzca el patinaje, que destruiría una cantidad de energía considerablemente mayor. Gracias al ligero impulso de frenada, el par excedente fluye hasta la rueda ubicada en el exterior de la curva, que está en situación de trasladar una mayor fuerza a la calzada. Al mismo tiempo, la diferencia entre las fuerzas de propulsión genera un determinado par de guiñada; el vehículo se cierra con suavidad en la curva, lo que resulta de gran ayuda para el conductor.

El resultado es convincente en todos los sentidos: el A1 permanece neutro durante más tiempo en los márgenes límite de estabilidad, el subviraje al seguir cerrando la curva y al acelerar queda prácticamente neutralizado. Las intervenciones del sistema de estabilización ESP se producen más tarde y con menor intensidad, si es que llegan a necesitarse. Todo el comportamiento en marcha se vuelve aún más preciso, ágil y estable, la seguridad objetiva y la confianza subjetiva del conductor en el vehículo aumentan aún más.

Deportivos: los frenos y las ruedas

El ESP del A1 controla un sistema de frenos de gran potencia y tamaño. Los discos delanteros son autoventilados; en el 1.2 TFSI y en el 1.6 TDI de 90 CV tienen un diámetro de 256 mm, y en las motorizaciones más potentes es de 288 mm. Todas las variantes montan en las ruedas traseras discos macizos de 230 mm de diagonal con pinzas flotantes de aluminio. En el caso de producirse una frenada de emergencia, las luces de freno parpadean para alertar a los vehículos que circulan por detrás; cuando el vehículo se detiene se encienden los intermitentes de emergencia.

En cuanto a las ruedas, en la línea de equipamiento Attraction presentan un formato de 15 pulgadas y están fabricadas en acero; opcionalmente también puede solicitarse en aluminio. La motorización más accesible monta de serie neumáticos en formato 185/60, especialmente configurados para mejorar la aerodinámica y reducir la resistencia a la rodadura. Las variantes más potentes montan neumáticos en formato 205/55. El A1 Ambition equipa de serie ruedas de 16 pulgadas fabricadas en aleación ligera y disponibles en dos diseños diferentes con neumáticos en formato 215/45; opcionalmente pueden elegirse ruedas con propiedades de emergencia. En formato de 16 pulgadas se ofrecen además otras ruedas con carácter opcional.

A petición del cliente, Audi equipa el A1 con llantas de fundición de aluminio de 17 y 18 pulgadas en tecnología flow forming, pulidas parcialmente o con elementos decorativos en color. Estas llantas están equipadas con neumáticos anchos muy deportivos en formato 215/40. quattro GmbH ofrece además, en combinación con el tren de rodaje deportivo S line, ruedas de 18 pulgadas de diagonal y neumáticos anchos en formato 225/35.

Las ruedas de invierno con diámetros de 15 y 16 pulgadas completan la oferta. El A1 equipa de serie el kit antipinchazos tire mobility system debajo del suelo de carga. Dentro del equipamiento opcional se ofrece también un indicador para el control de la presión de los neumáticos.

Audi A1 un modelo con carácter, diseño exterior

Interior del Audi A1

El Audi A1 llega con unos precios extraordinariamente competitivos, el equipamiento

Prensa Volkswagen – Audi España
Foto Copyright Volkswagen – Audi España

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