En memoria de Andrés
Noviembre 20, 2009 – 6:00 am | por admin |
Estos días nos ha dejado Andrés.
A los que no le conocisteis solo deciros que los que tuvimos la suerte de compartir la vida con él nunca le olvidaremos.
Andrés, siempre estarás con nosotros.





3 Comentarios a “En memoria de Andrés”
Por Javier Guardiola el Nov 20, 2009 | Responder
El abuelo Andrés deja un gran recuerdo entre todos nosotros.
Nos supo transmitir valores fundamentales en la vida como el amor por la familia y el espíritu de superación.
Además nos enseñó a apreciar cosas sencillas y que a veces se nos olvidan por la vorágine de los tiempos en los que vivimos.
Descanse en Paz.
Un abrazo para toda la familia
Por Cristina Guardiola el Nov 20, 2009 | Responder
Andrés era un hombre muy querido, sólo hay que ver la gente que se acercó a despedirlo.
Para los que no le conocisteis deciros que era humilde, campechano y entrañable.
Hay que aceptar a cada persona cómo es, con sus virtudes y defectos y siempre quedarnos con lo mejor. Recordar los buenos momentos.
Bueno, hermoso, hasta siempre.
Por José B. López Martínez el Dic 8, 2009 | Responder
Cuenca 4 de diciembre de 2009
ANDRÉS. Encontraste una mujer entre las hijas de tu tierra, compartiste tus sueños amores y la tradición de la honradez a ella.
Siempre con el trajín de la vida y las faenas y entorno a el, giró la vida pacífica y serena vivio y canto en los valles con los mozos en las tierras caminando hacía las fuentes y por las empinadas cuestas, entre los zarzales floridos de los cercados y los guindos de las vegas y las mieses de la hoja y las copas de las encinas viejas.
Cuantas veces vería a los pastores en las colinas, con un pensamiento puro y sereno como también el lo era. Inmensos los placeres y también las penas, sabroso el pan fácil el bien y pura la conciencia, el trajín de las tareas, alegró de mozo las besanas, seguro que cantó las tonadas de la tierra, algún día se auyento de los fríos y las penas, y con las dulces ovejas, la vida seguía su carrera magnifica y segura, cuantas veces los pájaros abran estimulado su lengua, y vería el cielo todo estrellas y rociadas frescas.
ANDRÉS. Vio crecer a sus hijos y los vio feliz como el era, y quería a sus nietos y los quería ver lo mejor que pudiera.
ANDRÉS: Tuvo suerte cuando se encontró con ella, esa mujer amable honrada cariñosa y seria.
La vida termino para ANDRÉS. Dios lo quiso así bendito sea.
José B. López Martínez