Ayer se cerró por segunda vez el puente giratorio situado a la salida de la dársena del puerto. El puente se cerró por primera vez el sábado pasado en un primera prueba del funcionamiento. Ayer volvió a cerrarse para recibir una primera capa de asfaltado. Con la capa final de asfaltado, la de rodadura, que se pondrá en los próximos días, quedará totalmente terminado el puente giratorio que forma parte del circuito urbano.

Entre las dos hojas quedará una fisura, que será sellada unos días antes de la celebración del Gran Premio y esto hará que las embarcaciones estén obligadas a permanecer dentro de la dársena desde antes de esta maniobra y no podrán abandonarla hasta el final de la carrera.

La Autoridad Portuaria de Valencia es la encargada de las obras de este puente, a excepción de las labores de asfaltado de las que se hace cargo una única empresa especializada en esta labor durante todo el recorrido del circuito para que sea uniforme.

El puente tiene una longitud de 140 metros, un ancho libre de 18 metros por donde pueden circular los vehículos y el ancho del canal que salva es de 80 metros.

El puente, uno de los iconos del futuro trazado urbano, ha sido una de las obras más costosas para el Puerto de Valencia. La inversión que ha hecho la Autoridad Portuaria en el traslado y remodelación del nuevo puente supera los 31 millones de euros y cobrará a la empresa organizadora del GP de Europa, un total de 39.723 euros por ocupar el puente durante 13 días que dura la Fórmula 1.




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