iquick profiltekEl equipo valenciano iQuick debutó a lo grande en la primera prueba de la WEC (West European Cup) disputada en el circuito francés de Nogaro, donde el piloto vasco de 16 años, Miguel Otegui, logró adjudicarse la séptima plaza en la primera de las dos carreras del fin de semana.

Este campeonato, que al igual que la escudería dirigida por Marco Rodríguez nace en 2008, transitará por Bélgica, España, Francia y Portugal, ofreciendo a jóvenes promesas del automovilismo un soporte para ir adecuándose a las exigencias de la alta competición internacional.

El vasco ya se había convertido en las primeras sesiones en una de las grandes sorpresas de la parrilla, puesto que pese a su corta edad siempre rodó entre los 12 mejores pilotos e incluso cerró una tarde como el noveno más destacado.

Pero su confirmación como candidato a los puestos de arriba llegó ya con puntos en juego, donde en una gran salida mejoró cuatro puestos y consiguió afianzarse en la séptima posición, de donde ni siquiera el experimentado Alberto Costa de Epsilon Euskadi (uno de los favoritos) pudo adelantarle.

A todo ello se le unieron dos efemérides más: la de ser el segundo español clasificado tras el castellonense Roberto Merhi y, sobre todo, la de ser el mejor ‘rookie’ de la carrera, en una clasificación que otorga galardón a final de temporada al novato más destacado de la competición.

Por su parte, su compañero el gallego Marcelo Conchado siguió dando pasos hacia adelante en su acoplamiento al nuevo coche y la nueva categoría, cruzando la línea de meta entre los 30 mejores clasificados.

Cabe recordar que en la WEC comparecen un total de 40 pilotos de 20 escuderías diferentes, lo que ha convertido a este certamen en uno de los grandes escaparates de cara a los grandes campeonatos de monoplazas.




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